La cantidad de dinero circulante ya crece a un ritmo de 41% anual

Este elevado porcentaje, que marca niveles record es la principal explicación de la elevada inflación que se observa este año.
La cantidad de dinero que circula en la economía no para de subir, ante los crecientes niveles de emisión y también del aumento del crédito.

Según las últimas cifras difundidas por el Banco Central, el crecimiento interanual ya está en el orden del 41,4%. Si bien la cifra puede estar algo influenciada por reflejar los niveles de la primera parte del mes, marca nuevos hitos en lo que hace al proceso de expansión monetaria cada vez más marcado.

Esta evolución va en línea, además, con el comportamiento de la base monetaria (circulante más depósitos a la vista), que presenta una suba del 37,7 por ciento.

Con estos valores, el BCRA ya está muy lejos de cumplir con el programa monetario que elaboró a fines del año pasado. Pero a nadie le preocupa, porque las pautas relacionadas a la emisión ya no deben ser respetadas, tras la aprobación de la nueva Carta Orgánica.

La preferencia del dinero por la liquidez, es decir por tener dinero en el bolsillo, obedece a distintas cuestiones:
•En primer lugar, pesa fuerte el proceso inflacionario. La gente prefiere contar con plata y gastarla lo más rápido posible antes que la inflación se termine comiendo el poder adquisitivo. Sólo en septiembre, el índice de precios subió 2% según el relevamiento de consultoras que divulga el Congreso y 0,9%, según el INDEC. Es un típico comportamiento en países con economías inflacionarias.
•Evidencia una mayor informalidad. Con costos en aumento y menor actividad económica, el uso del efectivo permite en muchos ámbitos evadir impuestos. En épocas como las actuales, existe más incentivo para hacerlo como una manera de mantener equilibradas las cuentas. La contrapartida es también un incremento más lento de la recaudación por el impuesto al cheque.
•La tasa de interés negativa en términos reales, además del mayor dinamismo del dólar en el mercado paralelo, genera que sea poco atractivo tener menos dinero en el bolsillo y ahorrar a través de un plazo fijo.

 

A pesar de ello, los depósitos a plazo igual muestran una suba muy fuerte, al punto que en términos interanuales la expansión ya se ubica en el 52%. Este comportamiento se relaciona con el cepo al dólar, que empuja a las empresas a buscar alternativas de colocación en pesos, aun cuando los rendimientos no logren equiparar la inflación.

En este escenario, la gran incógnita es hasta dónde puede llegar el incremento en la cantidad de dinero del público a medida que se aproximan las fiestas de fin de año. Históricamente, la demanda de dinero pega un fuerte salto por la necesidad de efectivo entre los festejos y las vacaciones.

Pero luego habrá que ver cuánto vuelve a los bancos y qué porcentaje podría ir al dólar. Existe una importante expectativa en el mercado por determinar qué destino tendrán esos pesos cuando pase la “espuma” relacionada con las fiestas.

Semejante crecimiento en la cantidad de dinero que circula en la economía es, en definitiva, la principal explicación del elevado nivel de inflación de 2012, aún en un proceso de estancamiento. De hecho, el aumento de precios fue incluso mayor que el del año pasado, pese a que la economía hasta ahora no muestra signos de reactivación claros.